Se considera de naturaleza tímida pero la vida y el pasar de los años le han dado fortaleza para vencer obstáculos y perseverar. No todo ha sido fácil. El clima y las circunstancias no siempre son las mejores, por lo que un día, decidió colgar el traje. “Este es mi útimo día”, dijo él. Pero esa misma tarde, una pequeña acompañada de su papá lo miró y le dijo: “Mañana te vengo a ver de nuevo. Te quiero” y junto a esas palabras lanzó al aire un beso. Marcelo se sintió conmovido a las lágrimas. “Simplemente, no pude quedarme en casa.”
¡Sos un fenómeno!
Junto al afecto de los niños recibe también el de los adultos. Los papás siempre se ponen contentos y los turistas también. A los turistas argentinos les llama mucho la atención. Son muy expresivos. ¡Sos un fenómeno!, le dicen con frecuencia. Las monedas argentinas las guarda. No las cambia.
¿Qué es lo que más te gusta de tu personaje?
“Lo que más disfruto es ser un desconocido. Tengo doble personalidad. Veo a muchas personas pasar todos los días por la calle y los vuelvo a reconocer cuando hago mi vida normal, pero ellos no saben quién soy. ¡Es como tener dos vidas! Me gustó mucho conocer a la actriz Liliana Ross quien fue muy cariñosa, a Pamela Jiles, a Andrés de León, a un nadador oriental que intentó un record mundial en el Estrecho y a la periodista Mónica Sanhueza del programa Siete Días”.
¿Qué es lo que menos te gusta?
“Me gusta todo. Pero a veces siento un poco de envidia del personaje”. Según información privilegiada que manejamos, aparentemente, el minero-bombero genera una especie de atracción en algunos individuos del género femenino, quienes le han solicitado besos especiales y otras ofrecido palabras “muy cariñosas”.
¿Qué quieres del futuro?
“Quiero seguir trabajando en esto. Es mi vocación”. Piensa que sería más feliz si pudiera actuar todo el tiempo pero el desgaste físico que implica la mímica, lo impredecible del clima y la cantidad de dinero que se obtiene de esta actividad, lo hacen dudar. “Tengo un trabajo normal como todos”. Pero la actuación es su pasión, su placer, que además de ofrecerle un tarro con monedas, le regala miles de sonrisas, caritas de sorpresa, afecto y le brinda un título honorable como artista callejero.Marcelo nos pide enviar un mensaje: “Todo mi amor y mi pasión se las dedico a mis hijos Pablo y Constanza”.