Considere la experiencia de países desarrollados como los Estados Unidos de América. En este país se implementó a partir de los años 70 el Traumatic Coma Data Bank. Esta experiencia estadística ha demostrado que en el mencionado país se produce un T.E.C. grave cada 7 segundos y una defunción por esta causa cada 5 minutos.
Aun cuando se entienda que una vida no tiene precio, vale comprender el costo económico que para la sociedad significa el problema. Se estima que en los Estados Unidos los costos atribuibles a la incidencia de TEC grave superan los 10.000 millones de dólares por año, cifra que según algunos autores podría ser demasiado conservadora.
¿Qué grupo de pacientes se encuentra más expuesto?
Tristemente las estadísticas demuestran que la mayor parte de los pacientes severamente afectados o incluso fallecidos se encuentra en la plenitud física y laboral de sus vidas. Varios estudios indican que el T.E.C. grave es la principal causa de muerte en los países desarrollados para la población menor de 45 años con un peak en el grupo etário entre los 20 y 25 años y con cierto predominio de los varones por sobre las mujeres.
¿Cuáles son las principales causas de los Traumatismos Craneoencefálicos Severos?
Las causas varían de acuerdo a realidades socio-culturales y grado de desarrollo económico. De cualquier forma, están mayormente ligadas al abuso del alcohol y drogas en situaciones de potencial peligro, al no respeto a las normas de tránsito y al no uso de sistemas de protección como el cinturón de seguridad o el casco.
La violencia es, en general, un trazador transversal en la génesis del problema que curiosamente presenta ciertos matices entre países con mayor o menor desarrollo.
Nuestra realidad local
Un caso particularmente preocupante en lo local es la incidencia de TEC en la niñez, asociada a accidentes escolares y a caídas en vehículos no motorizados sin uso de casco, situación de la cual no existe una real conciencia. Muy diferente a nuestra realidad, en muchos países desarrollados es una falta grave por parte de los padres, el que un hijo sufra una lesión por no usar una adecuada protección.