El lugar es tan rico en geografía y atractivos que necesitas mucho tiempo para poder decir que realmente lo conoces y aunque lo visites en repetidas ocasiones, siempre lo verás de manera diferente y cada vez te gustará más. En uno de esos viajes donde recorrimos el “circuito grande” estábamos tan agotados que sólo queríamos llegar a casa. Luego del descanso, ya estábamos planeando cuándo volver. Este Parque Nacional tiene decenas de senderos y circuitos debidamente marcados y hay muchas actividades por hacer, así que no temas en aventurar. Todo está bastante bien organizado.
¿Dónde está el Parque Nacional Torres del Paine?
El Parque Nacional Torres del Paine está en Chile, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Se encuentra a sólo 100 kilómetros de Puerto Natales, hermosa ciudad al borde del Seno Última Esperanza, que es nuestro punto de partida. Hasta un par de años atrás existía un sólo camino para ingresar, por el lado oriental, pasando por Cerro Castillo (150 kms). Hoy puedes hacerlo por el lado occidental, pasando por la Cueva del Milodón.
Te recomendamos hacerlo “a la antigua” y hacer todo el circuito contrario a las agujas del reloj, así disfrutarás de geografía diferente. Recuerda llenar el estanque de gasolina en Puerto Natales, así tendrás autonomía suficiente para recorrer todo.
¿Dónde dormir en el Parque?
Todo depende de tu presupuesto. Si lo tuyo es acampar, puedes hacerlo sólo en lugares autorizados. Si prefieres quedarte en un hotel, existen varias alternativas. Algunos hoteles ofrecen tarifas especiales para magallánicos o por cierta cantidad de días. Si vas a aventurarte al circuito de trekking alrededor del cordón montañoso o parte de él, existen lugares para acampar y acomodarse a precios accesibles.
Podemos decir que somos dueños de este recóndito extremo de Sudamérica. ¡Aprovéchalo! ¡Anímate! ¡Es tuyo! Te aseguro que esta experiencia te aportará mucho más que vacaciones en la playa: anécdotas de camping, nuevos amigos, compañeros de caminata y la paz mental única que entrega este lugar majestuoso de incalculable riqueza. Un hermoso gigante, que nos recuerda lo pequeños que somos.