Nacido y criado en Osorno, hijo de Hardy Lorca y Alicia Espinoza, este hombre de 42
años, vive hace 20 en Punta Arenas y aunque trabaja en el sector portuario, la música ha sido una pasión constante. De ahí nace el personaje que fielmente lo acompaña a las reuniones de amigos donde demuestra el talento y la simpatía que posee.
¿Cómo parte el Reggaetón Chilote?
(Se ríe) Yo tengo muchos amigos chilotes, yo siempre he cantado. Le cambio las letras a las canciones, tiro chistes. Tengo varios temas, ¡siempre me ha gustado hacer eso! Tengo canciones más subidas de tono, pero esta se la hice a mi amigo Rodrigo “El vacuno”. “Baja la lancha, tirala al agua, prende los motores… Baja la lancha, tirala al agua, prende los motores…” - nos canta y con risas continúa - hace 3 años la hice, la primera. Le dije como broma al “vacuno” que le haría una canción y en mi casa comencé a componer, agarré “Gasolina” de Daddy Yankee y le cambié la letra.
y, ¿Cómo te hiciste famoso?
Ese día estábamos en la cancha de fútbol (3 años que no iba) en mi club deportivo Atlétlico Yungay. Esa tarde un amigo tiro un chiste y nadie se rió, así que me pidieron que cantara esta canción ¡y dejo la escoba! El Pato, mi manager, grabó el video y lo subió a YouTube como broma. ¡Y tuvo más de 200.000 visitas!!!
¿Cómo llegaste a la noche estelar del programa televisivo “Un golpe de Lucho”?
Un día recibí una llamada de la producción de Lucho Jara, donde me invitaron a ir al programa. Inicialmente ellos querían que hiciéramos un video clip, pero después me dijeron que el Lucho decidió venir en persona a conocer mi vida, mi casa y mi familia.
Después de un mes viajé a Santiago con mi hijo, muy entusiasmado, pero con la pena de no poder compartir esto con mi señora. Llegué al aeropuerto y me estaban esperando. “¡Me trataron como un artista!” Me llevaron a un hotel, uno de los productores me invito a almorzar a su casa con su familia, realmente me trataron bien. La cosa del vestuario fue un problema, me tenían ropa ancha, ¡todo grande! Yo no quería que esto se volviera una burla. Yo tengo hijos y si bien lo que hago tiene humor, me gusta que tomen mi trabajo con respeto. Finalmente llegamos a acuerdo, aplicaron tijeras y ahí sí me sentí cómodo.