Jorge Fredes

“Magallanes tiene la mejor lana del mundo”

Magallanes no es sólo tierra de maravillosos atractivos geográficos, sino también de ovinos que producen lana de excelente calidad que sirve de materia prima para la fabricación de fieltro. El fieltro es un paño cuya característica principal es que no es tejido, no surge del cruce entre trama y urdimbre, compuestos de los que surgen las telas. Para hacer un fieltro se necesita conglomerar mediante vapor y presión, varias capas de fibras de lana o pelo de varios animales, usando la propiedad que tienen de adherirse entre sí, de ahí que sea conocido como aglomerado.

Jorge, ¿cómo se produce el fieltro?
El que hacemos nosotros -de carácter artesanal- se produce mediante agua tibia, jabón y fricción o amasado. La técnica trata del ordenamiento vertical y horizontal de la fibra y a partir del amasado de ella, se va uniendo. Construir piezas de gran tamaño es más complejo en forma artesanal, por lo que el uso de módulos permite alcanzar grandes dimensiones a través de la unión de éstos.

¿Cuál es el origen de esta técnica?
La artesanía tradicional de la producción de fieltro no es una técnica contemporánea y no es originalmente latinoamericana, ya que son los colonizadores quienes traen a América las ovejas y la lana. Por otra parte, se sabe que la producción de fieltro nace en tiempos bíblicos, de cuando los pueblos nómades fabricaban las Yurtas (carpas) donde vivían. Éstas se fabricaban de distintos materiales y eran recubiertas de fieltro.

¿Qué productos pueden fabricarse de fieltro?
Una gran variedad de productos: indumentaria, joyería textil, accesorios, carteras y bolsos, calzado, sombreros, alfombras, soga y muchos más que puedas imaginar. Debido a sus características aislantes, es muy útil como aislante acústico y de temperatura. Las escamas de la tela se entrelazan unas con otras repeliendo el agua, pudiendo ser utilizada en la fabricación de carpas y como elemento para filtrar agua.

Siendo Chile un país desarrollado tecnológicamente en las comunicaciones y sistemas, en el mundo de la indumentaria está muy atrasado culturalmente. Las escuelas de diseño tienden a preparar creativos en base al escenario local y no mundial, lo que no permite hacerlos, en general, partícipes de escuelas mundiales de diseño. En el mundo de la indumentaria en Chile, no se crea, sino más bien, se imita.

Jorge estuvo hace unos días en Punta Arenas junto a un grupo de artesanos que produce fieltro, trabajando en el mejoramiento de la técnica y tintura de la lana. Les deseamos éxito a estos artesanos del Fin del Mundo. La Patagonia es rica en temática para crear y aplicar en estos hermosos productos.


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